Cuenta la leyenda que Santa Catalina llegó al lago de Atitlán en compañía de San Andrés. Sin embargo, como ella tenía
que lavar ropa y acarrear agua, decidió asentarse en la orilla del lago, mientras que San Andrés se fue a lo alto
de la montaña. Así fue como surgió Santa Catarina Palopó y cómo la Virgen de Santa Catalina de Alejandría se convirtió
en su patrona.
Los habitantes de este municipio se diferencian del resto de los sololatecos por la vistosidad
de su traje color turquesa en las mujeres y pantalones bordados en los hombres.
Al llegar a este paraje vale la pena visitar su antigua iglesia y darle un vistazo al hermoso campanario que data de 1726.
La palabra Palopó es una combinación de dos palabras de los idiomas español y kakchikel: Palo = árbol, y po -derivado de poj- = planta de amate.
Lo cual se interpreta como "arbol de amate". Anteriormente, el Palopó crecía en abundancia en este lugar, evitando la erosión. Hoy en día ha desaparecido casi por completo.
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